De ahí que el movimiento estratégico de establecer su segunda factoría al oeste del país, en la región de Manisa, dentro del 3% europeo que tiene el país, sea clave para la marca. No en vano, BYD invertirá casi 1.000 millones de euros en construir esta planta que estará operativa para comienzos de 2026 y que dará trabajo a 5.000 personas.

Siguiendo con los datos representativos, la firma china ha asegurado que la producción anual de coches alcanzará, en su pico de mayor efectividad, las 150.000 unidades. En este caso serían modelos tanto eléctricos como híbridos enchufables que ayudarán, lógicamente a que los excelentes datos logrados en los últimos meses se incrementen considerablemente, ampliando así su ventaja frente a otros fabricantes. Esta fábrica conseguirá, igualmente que el mercado eléctrico de Turquía se incremente, el cual se sitúa actualmente en un 7,5% de todas las matriculaciones.



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