El cambio climático es una realidad cada vez más palpable, lo que ha llevado al desarrollo de tecnologías como los materiales de construcción de carbono negativo que compensan las emisiones de su fabricación absorbiendo CO2 del aire. Pero esto no es suficiente, por lo que Islandia se ha embarcado en una revolucionaria tecnología que aprovecha los volcanes del país para capturar el carbono del aire.

Los volcanes limpiarán el aire de Islandia

Los expertos vienen advirtiendo sobre la necesidad de reducir las emisiones de CO2 a cero para 2050, bajo el riesgo de afrontar una crisis climática que podría tener consecuencias irreversibles. Esto nos deja con muy poco tiempo para reducir nuestra huella de carbono si queremos alcanzar dicha meta a tiempo, por lo que la empresa Climeworks ha desarrollado una drástica solución.

Islandia es conocida tanto por sus volcanes como por su fuerte impulso a las tecnologías sustentables y energías renovables, dos factores clave para el revolucionario sistema de captura de carbono desarrollado por esta empresa. El mismo es capaz de capturar toneladas de CO2 directamente del aire e inyectarlo a grandes profundidades, donde se convierte en minerales, quedando atrapado para siempre.

El nuevo y ambicioso proyecto de esta compañía es la planta de captura directa de aire (DAC) bautizada como Mammoth, que podrá capturar miles de toneladas anualmente y será la más grande en su tipo. El CO2 capturado será inyectado a grandes profundidades, en las formaciones de roca basáltica que abundan gracias a los numerosos volcanes que repartidos por toda la región.

Cómo funciona la tecnología DAC

Climeworks fue fundada en 2009 por dos ingenieros que fueron pioneros en la tecnología de captura directa de aire. La misma absorbe carbono del aire y lo inyecta en formaciones geológicas adecuadas como yacimientos petrolíferos agotados y acuíferos salados subterráneos. La primera planta DAC, llamada Orca, empezó a funcionar en 2021. Emplea energía limpia y almacena el CO2 bajo los volcanes.

La tecnología de captura directa de aire funciona gracias a un sistema de ventiladores que llevan el aire hacia un filtro diseñado para retener el carbono dejando pasar el resto de los gases. Este filtro luego es calentado a unos 100º C para extraer el CO2 en forma de gas que luego es transportado hasta los sitios de almacenamiento designados. Del transporte y almacenamiento se encargará la empresa Carbfix.

Para impulsar los mecanismos que hacen posible este innovador sistema, Climeworks aprovechará la la intensa actividad volcánica de Islandia para alimentar Mammoth con energía geotérmica. También aprovechará la energía hidroeléctrica como fuente de apoyo, con lo cual se podrán capturar miles de toneladas de CO2 usando energías alternativas, una auténtica solución eficiente para el calentamiento global.

Retos y soluciones para la expansión del DAC

Los mayores retos que afronta Climeworks para llevar su energía a distintas partes del mundo son los costes de su instalación y el alto consumo de energía que requiere su funcionamiento. Esta energía debe provenir de fuentes limpias y renovables sin comprometer las redes eléctricas locales.

Para superar estos retos, las plantas DAC han sido diseñadas como sistemas modulares que permiten instalar tantos módulos como permitan las condiciones y recursos del lugar donde se instale el sistema. Además, Climeworks sigue trabajando para mejorar la eficiencia del DAC y así reducir los costes asociados.

La mejor solución hasta el momento

Las tecnologías como los tejados de carbono negativo ayudan pero no son suficientes para revertir el efecto del calentamiento global. Por eso la tecnología de captura de aire es la más prometedora hasta ahora. Orca, la primera planta DAC en funcionamiento, absorbe unas 4000 toneladas anuales de CO2 usando energía limpia y renovable, mientras que Mammoth, 10 veces más grande, elevaría esa cantidad a 36000 toneladas.



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