Los focos están posicionados hacia China tras dejar irreconocible su desierto. España podría hacer lo mismo. La nueva fuente de energía que ha encontrado sorprende tanto como el cambio estético que ha padecido su zona desértica más grande. Siempre se ha hablado del importante uso de las energías renovables, pero en los últimos años se tiene más presente que nunca.

El uso que el ser humano ha hecho de los combustibles fósiles ha generado una dependencia que hoy nos pesa, junto a las consecuencias nefastas del cambio climático. En un contexto de estas características, el uso de las energías renovables ha pasado de ser una elección a una necesidad. Además, su implementación en nuestra vida diaria está plagada de beneficios.

Para empezar, contribuyen al freno del cambio climático. Después, limpian el aire de la contaminación, se renuevan constantemente, resultan menos perjudiciales para el medio ambiente, promueven el autoabastecimiento de la matriz energética de un país. Asimismo, son más económicas, sanas y crean nuevos puestos de trabajo.

El proyecto de China con su desierto podría llegar a España

China ha tomado estos parámetros en cuenta para realizar un proyecto ambicioso en uno de sus desiertos. Lo ha convertido en un parque solar con la mitad de potencia de toda Europa. Los ingenieros chinos aseguran que la potencia eléctrica de su central de centrales construid en los desiertos de Tengger y Gobi también sobrepasa la mitad de la producción eléctrica estadounidense.

El país de Asia Oriental ha levantado una red colosal de plantas de energía en Tengger y Gobi. Estos espacios energéticos generan 600 gigavatios de electricidad. De esa red, más de la mitad nace de un grupo de paneles solares interconectados con líneas de transmisión de corriente continua de ultraaltovoltaje (UHVDC)).

Llevar adelante una propuesta como esta cobra una gran relevancia para obtener la independencia energética cortando de raíz la necesidad de importar crudo y gas, uno de los objetivos más importantes para Beijing. A su vez, también cobra relevancia su uso para ganar el pulso que la tecnología actual tiene con la inteligencia artificial, que depende de chips dependientes de energía que podrían suministrarse con un flujo ilimitado de electricidad asequible.

Este proyecto tiene su origen en el reconocido científico aeroespecial Qian Xuesen y ahora se implementa aprovechando el potencial solar y eólico del noroeste chino y Mongolia interior. La parte central del proyecto radica en sus líneas de transmisión UHVDC de última generación, capaces de transmitir energía a larga distancia con una pérdida eléctrica mínima.

Según recoge el diario hongkonés South China Morning Post, esta iniciativa consiente el aprovechamiento eficiente de la energía en zonas remotas. Con una tecnología semejante, consiguen electricidad económica e ilimitada producto de sus óptimas condiciones ambientales.

España podría tomar como ejemplo el proyecto de China con su desierto

El profesor Ma Xiaowei y su equipo de la Rama Noroeste de la Corporación Estatal de la Red de China y la Universidad Xian Jiaotong, aseguran que este aprovechamiento y eficacia son inéditos, especialmente si reparamos en la variabilidad que registran las energías solar y eólica.

La electricidad de China está ganando terreno muy rápido. Todavía depende del carbón, pero el gobierno de Pekín está trabajando en obras de energía eléctrica para disminuir la dependencia del país de terceros países y bajar la polución que azota sus centros urbanos. Con esta iniciativa, China se ha convertido en el mayor productor de energía solar del mundo y uno de los principales generadores de energía eólica.

En definitiva, el desierto de China se ha transformado buscando lo mejor para el territorio, una idea que podría tomar como referencia España.



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *