El gas más nocivo ahora se convierte en piedra. Nadie se explica cómo ha podido suceder esto tras un experimento. La contaminación es un mal que aqueja a los animales, las plantas e, incluso, a los seres humanos. La Organización Mundial de la Salud ya advierte de los alcances de este devastador mal. Siete millones de personas por contaminación del aire al año.

Este número deja a la vista que una de cada ocho muertes en el mundo tiene esta causa. De esta manera, la contaminación no solo cambia el clima, ocasiona sequías y cambios de hábitos en los animales, sino que también supone un grave riesgo para la salud de la humanidad. Lo más sorprendente del informe de la organización es que la contaminación del aire suele originarse en el hogar de las víctimas.

Más de la mitad de las muertes adjudicadas a la contaminación son provocadas por cocinar con carbón, madera o biomasa en las casas. Bajo estas circunstancias, acabar con los gases contaminantes es más importante que nunca.

El gas más nocivo del planeta será piedra después de este experimento

Las emisiones de CO2 ya son un problema global. En 2023, se emitieron hasta 37.000 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, un número que sigue creciendo cada año, pese a las severas alertas de los expertos. Si continuamos como hasta ahora, el planeta Tierra subirá su temperatura 1,5 grados antes de 2030.

En este contexto, la compañía Climeworks puso a funcionar la planta Orca en septiembre de 2021. Cabe destacar que su “prioridad absoluta” es reducir las emisiones. La función de esta planta es recopilar el máximo dióxido de carbono posible para almacenarlo bajo tierra y convertirlo en roca (piedra). Dicha instalación está compuesta de ocho contenedores colectores, con una capacidad de captura anual de 500 toneladas cada uno, por lo que cada año la planta puede recoger hasta 4.000 toneladas de dióxido de carbono.

Esta cantidad equivale a las emisiones de 900 coches de gasolina. Orca tiene su ubicación en las afueras de Reikiavik, la capital de Islandia, una localización que fue elegida por su actividad volcánica y la escasa actividad industrial del país. Estas características hacen que las emisiones contaminantes difundidas al aire sean mínimas.

El subsuelo de la isla tiene basalto y rocas volcánicas porosas, que puede almacenar CO2 con total tranquilidad. La planta de Climeworks no puede ‘salvar el planeta’ por sí sola. Su gestión debe completarse con concientización global y acciones concretas de forma colectiva.

El gas más nocivo (CO2) se hace piedra: el objetivo es salvar el planeta

Según registra la página de la compañía, Christoph Gebald, cofundador y codirector ejecutivo de Climeworks, expuso su emoción ante la llegada de Planta Orca. “Estamos orgullosos, emocionados y más que encantados de haber llegado a esta etapa de nuestro viaje para luchar contra el calentamiento global. Orca es ahora una realidad y es el resultado de los esfuerzos concertados de todas las partes interesadas”.

Jan Wurzbacher, también cofundador y codirector ejecutivo de Climeworks, dijo: “Orca, como hito en la industria de la captura directa de aire, ha proporcionado un plan escalable, flexible y replicable para la futura expansión de Climeworks. Con este éxito, estamos preparados para aumentar rápidamente nuestra capacidad en los próximos años”.

“Para lograr cero emisiones netas globales aún queda un largo camino por recorrer, pero con Orca, creemos que Climeworks ha dado un paso significativo hacia el logro de ese objetivo”.

Con esta planta revolucionaria, el gas más nocivo (altas concentraciones de CO2) se convierte en piedra. Un paso más para acabar con la contaminación masiva.



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *