Se ha encontrado energía infinita en el “cristal del infierno” a 1.000ºC mezclado con ácido sulfúrico. Ya hemos hablado en varias ocasiones sobre este concepto: energía infinita. La idea de hallar energía inagotable ha tenido al ser humano ocupado durante años, décadas, cientos y miles de años. Aunque no es posible alcanzarla en su plenitud, sí que hay determinadas formas de acercarnos a ella como la que te vamos a explicar a continuación.

¿Por qué decimos que es imposible alcanzarla? Nos regimos por la primera ley de la termodinámica, que establece que la energía no puede crearse ni destruirse, solo transformarse. Es decir, no es posible desarrollar energía de la nada, siempre ha de venir de alguna fuente existente. A largo de la historia, se han hecho varios intentos para alcanzar este tipo de energía, como los generadores de movimiento continuo.

No obstante, estas máquinas no son eternas y en algún momento se detienen a causa de la fricción, la resistencia al aire y otras pérdidas de energía. Por otro lado, a menudo se asocia el término ‘energía infinita’ con las energías renovables. Aunque una energía renovable no es infinita, es posible aprovecharla en abundancia porque se renueva naturalmente y nos brinda energía sin agotar recursos finitos.

Este tipo de energía infinita mezclada con ácido sulfúrico genera interés

Este apasionante concepto vuelve a cobrar vida de la mano del proyecto SUPHURREAL, un innovador proceso de termoquímica solar. Funciona de la siguiente manera: usa calor solar directo para alternar entre azufre y ácido sulfúrico ocasionando un almacenamiento de energía térmica estacional prácticamente ilimitado.

El azufre ya no se concibe únicamente como compañero de la pólvora y los fósforos. Ahora se lo ve en su máximo esplendor, con capacidad para almacenar energía que deja fundidas las sales en la cuenta. La clave de este elemento químico radica en su densidad energética, algo comparable a un depósito de combustible gigante en un espacio minúsculo.

Al quemar el azufre, se genera dióxido de azufre que puede procesarse en ácido sulfúrico y reaccionar para desarrollar azufre nuevamente. Este ciclo continuo llega a un proceso termoquímico que alterna de manera interminable entre ácido sulfúrico y azufre. Una característica clave es la posible reutilización del azufre en el ciclo de almacenamiento para cerrar el ciclo. Asimismo, puede procesarse todavía más para generar un excedente de ácido sulfúrico como un bien valioso.

El ácido sulfúrico tiene mucho que ver en este tipo de energía infinita

Este método hace posible la extracción de energía del azufre y su almacenamiento en el medio. La razón de la atención ahora es pueden usar energía 100% renovable (solar concentrada) para calentar la reacción. Esta es la razón por la que ahora vienen compañías químicas en hacer pruebas en la planta.

Durante el periodo, el azufre se recoge creando una pila y el H2SO4 es almacenado en tanques adecuados. Cuando brilla el sol, la pila de azufre crece al mismo tiempo que el tanque de H2SO4 se vacía. Durante la noche o cuando el clima se nubla, la acumulación de azufre disminuye (una parte se quema produciendo H2SO4) y el tanque se llena.

Como el azufre puede almacenarse en una pila en el aire ambiente y no es afectado por la lluvia, el azufre se encuentra tan disponible como el carbón, pero sin emisiones de CO2. Además, es renovable por el ciclo termoquímico.

Por ahora, el equipo del proyecto SUPHURREAL ya ha logrado dividir el ácido sulfúrico en un simulador solar en interior. El próximo paso es sacar este sistema al patio para ver su reacción ante la luz del día. Si las previsiones salen como están previstas, en dos años podríamos vivir una nueva era en el almacenamiento de ‘energía infinita’. Una idea de ciencia-ficción que ahora es real, tanto como el método para convertir el agua en energía infinita.



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