Acoso, agresiones y asesinatos de periodistas medioambientales: la importancia del periodismo en medio de una serie de crisis ambientales crecientes y que cada vez generan más violencia.

Los periodistas ambientales informan sobre la triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de naturaleza y biodiversidad, y la contaminación y los residuos. La mayoría de periodistas ambientales informan sobre ilegalidades, como la tala ilegal de árboles o el saqueo de agua dulce, algo que en muchas ocasiones generan represalias.

En los últimos años, un número creciente de periodistas medioambientales han sufrido acoso, agresiones e incluso asesinatos. Más de una docena de periodistas ambientales han sido asesinados en las últimas dos décadas, lo que lo convierte en el campo periodístico más peligroso después del periodismo de guerra.

Los periodistas especializados en medio ambiente están en primera línea de la triple crisis planetaria y nunca ha sido tan importante acceder a una información fiable y contrastada.

No solamente los reporteros tradicionales se enfrentan a represalias. También los periodistas ciudadanos de a pie se enfrentan a amenazas, en su mayoría Indígenas que intentan proteger sus tierras de las empresas depredadoras y las autoridades locales. Según el grupo ecologista Global Witness, 1.910 defensores ambientales y de los derechos sobre las tierras fueron asesinados entre 2012 y 2022.

Los grupos Indígenas y las personas ambientalistas recurren cada vez más a los tribunales para garantizar que sus voces son escuchadas y que las empresas y los países cumplan con sus obligaciones ambientales. Sin embargo, los tribunales también se están prestando a silenciar a periodistas y defensores ambientales, sobre todo a través de lo que se conoce como demandas estratégicas contra la participación pública, o SLAPPs, por sus siglas en inglés.

Según la organización internacional de derechos humanos Front Line Defenders, la criminalización de los defensores de los derechos humanos (que a menudo conduce a detenciones) fue la modalidad de ataque más frecuente en 2022, con más de un tercio de las violaciones registradas ese año.

A medida que el mundo se aleja de los combustibles fósiles y se acerca a las energías renovables, que requieren ciertos minerales cuya forma de extracción en ocasiones atenta claramente contra el medio ambiente y los riesgos para los periodistas ambientales aumentan exponencialmente.

A medida que se agrave la crisis climática y aumente la presión sobre la tierra y los recursos, la represión contra los periodistas ambientales irá en aumento.

El PNUMA lleva casi dos décadas trabajando en cuestiones relacionadas con los derechos humanos y el medio ambiente. La organización está identificando las mejores prácticas y sensibilizando a los órganos judiciales sobre los derechos ambientales constitucionales. El PNUMA también está apoyando las negociaciones hacia el Acuerdo de Escazú, que garantiza el derecho de las personas a obtener información medioambiental y a participar en la toma de decisiones que afectan a sus vidas y a su medio ambiente.



Source link

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *